jueves, 30 de noviembre de 2017

Conoce todo sobre el cactus Mammillaria vetula



Fotografías y características del cactus ornamental llamado Mammillaria vetula. Consejos para su cultivo en el jardín.

Descripción general del cactus Mammillaria vetula

Mammillaria vetula es un pequeño cactus originario de México ampliamente cultivado en el mundo como planta ornamental y como planta de colección. Es una especie muy prolífica y de rápido crecimiento siendo ideal para su multiplicación a gran escala. En la actualidad se han logrado algunas variedades (cultivares) obtenidas por el hombre donde se observan modificaciones en el número de espinas, grosor de las espinas, largo de los tallos y densidad de lanosidad en la base donde surgen estas.

Vista del cactus Mammillaria vetula gracilis cv. Arizona Snowcap

Vista del cactus Mammillaria vetula gracilis cv. Arizona Snowcap



Este cactus se caracteriza por formar tallos globosos a cilíndricos de +/- 6 cm de largo, erectos a decumbentes y con un diámetro de +/- 2 cm. Estos tallos tienden a generar nuevos brotes que formarán en poco tiempo, pequeñas colonias muy atractivas. Los tallos presentan numerosas mamilas cónicas de color verde oscuro. En el ápice de las mamilas se disponen numerosas espinas de color blanco que contrastan muy bien con el verde de las mamilas. El número de espinas, grosor de estas, tamaño de los tallos y lanosidad en la base de las espinas varía según la variedad; la especie tipo presenta pocas espinas, delgadas y con lanosidad muy leve.

Las flores surgen de las axilas de las mamilas (recordar que los cactus del género Mammillaria las areolas se dividen en dos regiones: ápice de las mamilas que forman las espinas y las axilas donde surgen las flores, frutos y nuevos brotes), tienen +/- 1.5 cm de largo y diámetro y los segmentos de la corola son amarillos. Los frutos son cónicos-globosos con numerosas semillas pardo oscuras en su interior.

Consejos para el cultivo del cactus Mammillaria vetula

Mammillaria vetula es un cactus muy fácil de mantener en el jardín, aunque es muy susceptible a la pudrición de las raíces si lo regamos demasiado. A continuación, les presentamos sus cuidados básicos:

Iluminación:

Prefiere crecer expuesto al sol durante todo el día si las temperaturas no superan los 30C. En verano se aconseja protegerlo del sol intenso del mediodía. En zonas de baja iluminación, los tallos crecerán delgados y débiles y nunca florecerá.

Temperaturas:

Agradece crecer en climas cálidos donde las temperaturas se encuentren durante todo el año entre los 15-35C. No tolera temperaturas inferiores a los 5C.

Sustrato:

Es imprescindible que el sustrato posea un óptimo drenaje para evitar futuras pudriciones de las raíces. Crece perfectamente en sustratos para cactus y plantas crasas con una incorporación extra de arena gruesa.

Frecuencia de riego:

Regar siempre que el sustrato se encuentre completamente seco y las temperaturas sean superiores a los 15C. Evitar el exceso de agua que pueda provocar un encharcamiento temporal.

Plagas y enfermedades:

Atacado por cochinillas, nemátodos y moluscos. También es afectado por hongos patógenos. Se recomienda fumigar regularmente con fungicidas de amplio espectro, desinfectar previamente el sustrato donde se plantará y eliminar las demás plagas lo más rápido posible.

Injerto:

Muchos coleccionistas injertan esta planta para acelerar aún más el crecimiento; generalmente se injertan los cultivares de mayor valor ornamental.

Multiplicación:

Muy sencilla mediante separación de hijuelos o por semillas.

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