martes, 22 de agosto de 2017

Aprende a cultivar Calas o Alcatraz como un experto, Zantedeschia aethiopica



Manual básico para el cultivo de Calas en el jardín, Zantedeschia aethiopica

Zantedeschia aethiopica es una de las plantas más populares de la familia Araceae por la belleza inigualable de sus inflorescencias. Es utilizada frecuentemente para el adorno de jardines o cultivada como flor de corte (muy utilizada para la confección de arreglos florales brindándole belleza y un alto valor monetario a dichos arreglos). En viveros de todo el mundo se ofertan numerosos cultivares donde varía la coloración de la espata (estructura con forma de hoja que envuelve a las flores) de las inflorescencias (los colores más comunes de encontrar son el blanco, rosa, anaranjado, amarillo, verde y matices combinados de los colores mencionados anteriormente) pero muy pocos logran que esta planta las produzca. En este post les brindamos los cuidados esenciales que necesita esta planta para mantenerse saludable, poder multiplicarla en el jardín y obtener floraciones majestuosas.

Manual básico para el cultivo de Calas en el jardín, Zantedeschia aethiopica.


Cuidados básicos de la popular Cala o Alcatraz, Zantedeschia aethiopica

Iluminación:

Es una planta que agradece crecer en sitios muy iluminados donde el sol no incida directamente en sus hojas y flores. En países tropicales donde predominan las altas temperaturas, el sol directo provoca quemaduras graves en el follaje en pocas horas; en dichos países se debe cultivar a semisombra o bajo mallas de sombreado. En climas templados el sol directo lo puede tolerar en estaciones frescas.

Temperaturas:

La Cala o Alcatraz es capaz de tolerar temperaturas inferiores a los 0°C aunque no es recomendable exponerla a estas condiciones. Su rango óptimo de temperaturas se encuentra entre los 15-25°C. Sobrevive a temperaturas superiores a los 30°C siempre que la humedad ambiental se mantenga superior al 70%.

Sustrato:      
                                                     
Crece muy bien en sustratos ricos en materia orgánica con permeabilidad lenta. Es capaz de sobrevivir en bordes de ríos y estanques donde el suelo se mantiene semiencharcado. Un sustrato ideal estaría conformado por tierra de jardín desinfectada, turba, humus de lombriz, trozos de carbón vegetal y un poco de arena de río o gravilla. No se recomienda utilizar mucha gravilla para que el sustrato se mantenga húmedo durante más tiempo. 

¿Dónde sembrar?

Esta especie se puede cultivar en macetas o directamente sobre el suelo en el jardín. Cuando se cultiva en macetas las floraciones serán más pobres y el crecimiento de la planta será menor en comparación con el cultivo en la tierra directa del jardín.

Fertilización:

Se debe fertilizar con abono líquido para plantas con flores en la primavera cada 10 días. Este abono debe ser mezclado con el agua de riego. También se puede agregar un poco de humus de lombriz a el sustrato para enriquecerlo.

Frecuencia de riego:

Se debe regar de forma periódica para evitar la sequedad total del sustrato mientras la planta se encuentra en pleno crecimiento, es decir, cuando se observe la formación constante de hojas. Luego de terminar la floración se debe suspender el riego hasta que el follaje se seque por completo porque la planta comienza su temporada de latencia. Retomar los riegos cuando comiencen a formarse nuevamente las hojas (la temporada de latencia puede durar de 3-5 meses). Si se riega en plena etapa de reposo los bulbos pueden podrirse rápidamente perdiendo la cala para siempre.

Plagas y enfermedades:

Las principales plagas que afectan a esta planta son los moluscos, ácaros y raramente áfidos. Los caracoles devoran principalmente secciones de hojas y bulbos si los alcanzan. Los ácaros aparecen cuando la humedad ambiental es muy baja provocando malformaciones en el follaje. Esta especie también es afectada por diversos hongos que provocan la podredumbre de los bulbos y por esto es recomendable utilizar fungicidas preventivos de forma regular y sustratos desinfectados. Las enfermedades bacterianas y víricas son menos frecuentes pero pueden aparecer.

Multiplicación:

Muy sencilla a partir de división de los rizomas. Se recomienda dividir los rizomas cuando la planta comience su etapa de reposo.

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