martes, 9 de mayo de 2017

Manual para el cultivo de Kalanchoes en el jardín



Consejos básicos para el cultivo del popular género de plantas suculentas llamado Kalanchoe. Características generales de este género.

Características generales del Género Kalanchoe

Las especies del género Kalanchoe son plantas nativas del Viejo Mundo, aunque con mucha frecuencia se pueden encontrar creciendo de forma silvestre en zonas del Nuevo Mundo debido a su introducción durante el mercadeo de esclavos hace siglos. Este género de plantas pertenece a la familia Crassulaceae junto a otros géneros de plantas suculentas como: Echeveria, Sempervivum, Graptopetalum, Sedum, Crassula, entre otros. Se caracterizan por la presencia de hojas carnosas con coloraciones casi siempre oscuras y revestidas por una cubierta cérea.  Las hojas son opuestas y generalmente presentan un peciolo largo. Las flores aparecen en inflorescencias del tipo umbela, compuestas por un gran número de flores, las cuales pueden ser de color amarillo, rojo, rosa, naranja, púrpura o blanco. La época de floración comienza en invierno y termina en la primavera. El cultivo de las plantas de este género se ha popularizados en casi todas las zonas del planeta. Son cultivadas tanto por su follaje como por sus flores, las cuales en muchas especies como Kalanchoe blossfeldiana suelen ser el centro de atención de la planta.

Variedad naranja de las flores de la planta suculenta Kalanchoe blossfeldiana

Variedad naranja de las flores de la planta suculenta Kalanchoe blossfeldiana


Consejos para el cultivo de estas plantas

Iluminación:

Las especies de este género se caracterizan por ser plantas que necesitan mucha iluminación para lograr floraciones y crecer óptimamente. Es importante colocarlas en lugares bien iluminados, si es necesario, a pleno sol, siempre con el cuidado del sol intenso del verano que puede provocar quemaduras en las hojas y marchitamiento acelerado de las flores. 

Temperaturas:

Requieren temperaturas frescas o cálidas donde las mínimas invernales no disminuyan de los 5°C. Algunas especies sobreviven pequeñas heladas si el suelo se encuentra completamente seco pero es recomendable nunca exponerlas a dichas condiciones. El rango óptimo para la mayoría de las especies se encuentra entre los 18-28°C.

Sustrato:

Estas plantas necesitan de un sustrato muy permeable que no permita el encharcamiento del agua. Para prepararlo es necesario combinar  elementos más gruesos  que permitan un drenaje eficiente con elementos más finos que permitan la fijación de las raíces. Una forma muy sencilla de preparar el sustrato consiste en mezclar 1/3 de tierra de jardín, con 1/3 de materia orgánica y 1/3 de gravilla o arena gruesa.

Riego:

Como todas las plantas suculentas, las especies de este género no necesitan mucha agua, y un exceso podría ocasionar la rápida pudrición de la planta. Es recomendable trazar un plan de riego en dependencia de la temporada. Por ejemplo, en verano, donde el sol es más intenso y los días son más cálidos, se puede regar 2 o tres veces por semana, mientras que en invierno  se debe reducir la frecuencia de riego a 1 o 2 veces por semana. No obstante, la mejor forma de  saber cuándo la planta necesita agua, es comprobando que el sustrato está seco. 

Floración:

En muchos casos, como Kalanchoe blossfeldiana, el principal atractivo de estas  plantas son sus flores por lo que es bueno conocer algún truco para propiciar su floración.  Estas especies son plantas de días cortos, es decir, necesitan para florecer días de menos de 12h de luz solar, debido a esto florecen en invierno. Por tanto, un buen método para hacerlas florecer fuera de época consiste en colocar mantas oscuras sobre la planta que den oscuridad durante 2 o 3 horas adicionales en los días de verano. De esta forma se logra imitar días cortos y se altera el ciclo de la planta. No siempre es eficiente pero se puede intentar.

Fertilización:

Generalmente, en muchas especies de este género no es necesaria la fertilización., solo basta con mezclar el sustrato con un poco de humus de lombriz. No obstante, se pueden utilizar fertilizantes para  acelerar el crecimiento de la planta. Es aconsejable fertilizar durante los meses de primavera y verano. Si el interés es que la planta florezca, se deben utilizar abonos ricos en potasio, con macroelementos y microelementos para lograr un desarrollo equilibrado de la planta. Es recomendable fertilizar a una dosis menor que la recomendada por el fabricante porque excesos de fertilizantes pueden afectar el desarrollo de la planta o quemar las raíces.

Multiplicación:

Es uno de los géneros de la familia Crassulaceae más fáciles de multiplicar. Se pueden reproducir por semillas, esquejes de tallos, esquejes de hojas o fragmentos de hojas. Las especies incluidas en la sección Bryophyllum del género Kalanchoe son capaces de formar hijuelos en el margen de las hojas como método de multiplicación vegetativa. Los esquejes de hojas son extremadamente eficientes como método de multiplicación en este grupo debido a que la formación raíces no tarda más de 1 semana en la mayoría de las especies.

Hijuelos en el margen de una hoja de la planta suculenta Kalanchoe laetivirens

Hijuelos en el margen de una hoja de la planta suculenta Kalanchoe laetivirens


Poda:

Realmente no necesitan podas, solo se debe despuntar el brote principal para lograr que la planta se ramifique.

Plagas y enfermedades:

Los hongos son plagas que pueden afectar gravemente el desarrollo de los Kalanchoes. Estos aparecen por un exceso de humedad, provocado por riegos muy frecuentes. Entre los hongos que más afectan a estas plantas se encuentran los del género Phytophthora, Puccinia y Botrytis. Para combatir estas plagas se recomienda la disminución de la humedad ambiental y la aplicación de fungicidas preventivos de amplio espectro. 

Otra de las plagas que pueden afectar esta planta es la cochinilla algodonosa. Esta aparece como pequeñas manchas blancas lanosas en el envés de las hojas, en las flores o en la unión de las hojas al tallo. Se pueden eliminar de forma manual rociando a la planta con una solución de agua y jabón neutro. También se pueden utilizar plaguicidas que contengan dimetoato. 

Los pulgones también atacan a los Kalanchoes, en este caso se recomienda eliminarlos vertiendo chorros de agua sobre la planta o se pueden eliminar manualmente utilizando copos de algodón humedecidos en alcohol al 90%.

También pueden ser afectadas por enfermedades bacterianas que se reconocen por la formación de agallas en la parte  donde se unen la raíz y el tallo.

Otras plagas que provocan serios daños en los Kalanchoes son las babosas y caracoles, que pueden devorar grandes fragmentos en muy poco tiempo. Para evitarlos se recomienda  colocar las plantas en lugares elevados evitando el alcance y algunos trucos caseros como esparcir cáscara de huevo encima del sustrato. 

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