jueves, 11 de mayo de 2017

¿Mi planta es un cactus u otra planta suculenta? Aprende a reconocerla


Aspectos a tener en cuenta para diferenciar un cactus de otro tipo de planta suculenta (no cactácea). Fotos demostrativas.

¿Mi planta es un cactus?

Actualmente se conocen decenas de miles de especies de cactus y otras plantas suculentas en todo el mundo. Un problema muy común en la identificación de suculentas es diferenciar un cactus (Familia Cactaceae) de otras suculentas con morfologías extremadamente similares. Uno de los géneros que más provocan estos errores de identificación es el conocido como Euphorbia (Familia Euphorbiaceae). Este género ha evolucionado de forma convergente con los cactus y por esto, muchas especies son físicamente similares con mínimas diferencias que para alguien poco conocedor, son totalmente invisibles. El ejemplo clásico se aprecia en la especie  Euphorbia obesa (suculenta no cactácea) y el cactus Astrophytum asterias donde observamos similitudes morfológicas muy significativas siendo estas dos especies oriundas de diferentes continentes. 

Similitud morfológica entre dos plantas suculentas debido a la evolución convergente. Euphorbia obesa y Astrophytum asterias

Similitud morfológica entre dos plantas suculentas debido a la evolución convergente. Euphorbia obesa y Astrophytum asterias


Una de las primeras diferencias para determinar si la planta a evaluar es un cactus o no, es la presencia o ausencia de látex en el interior de los tallos. Esta sustancia generalmente blanquecina (puede ser incolora, amarillenta o parda) y acuosa que ayuda a cicatrizar las heridas rápidamente para evitar la entrada de agentes patógenos; además es una sustancia generalmente tóxica que protege a las plantas del herbivorismo. Para determinar si la planta posee o no esta sustancia es necesario provocar una simple herida (un pinchazo por ejemplo) en el tallo y observar si emerge o no. Aclaración: La observación de la presencia de látex en nuestra planta no es 100% concluyente de que no sea un cactus pero nos acerca bastante en la clasificación con respecto a muchos tipos de suculentas. Existen cactus del género Mammillaria que presentan látex en sus tejidos como estrategia de cicatrización. Muchos artículos en el web mencionan erróneamente la ausencia total de esta sustancia en la familia Cactaceae.

La principal característica que debemos analizar y que además es 100% concluyente de que es una cactácea o no, es la presencia de areolas. Las areolas son exclusivas de los cactus y no están presentes en ninguna otra familia de plantas conocidas. Se caracterizan fundamentalmente por ser redondeadas (en dependencia de la especie pueden ser más o menos visibles), lanosas y dan origen a los tallos, espinas, gloquidios, tricomas, hojas, flores y frutos. En algunos cactus las areolas están divididas en dos secciones donde una solo da origen a las flores y frutos mientras que la otra da origen a las espinas (ejemplo: cactus del género Mammillaria). 

Areola del cactus Melocactus harlowii
Areola del cactus Melocactus harlowii

Una estrategia que nos ayuda en más de un 90% en la determinación de un cactus es la retirada de una de las espinas para observar si se causa una herida (brota látex por ejemplo) o no. En las cactáceas la extracción de las espinas de las areolas no supone un daño físico a la planta.

Para también diferenciar los cactus de otras suculentas nos podemos auxiliar de las flores. En los cactus las floraciones son generalmente vistosas y las flores se originan directamente de las areolas. La simetría floral es principalmente radial con muy pocas excepciones; por ejemplo en el cactus de navidad (Schlumbergera truncata) las flores presentan simetría bilateral. En las euforbiáceas las flores se disponen en inflorescencias conocidas como ciatos mientras que en los cactus las flores son generalmente solitarias.

Cactus del género Mammillaria donde se observan las areolas divididas.
Cactus del género Mammillaria donde se observan las areolas divididas.

Dato extra que debes conocer de los cactus

- Existe una expresión popular que plantea lo siguiente: “Todos los cactus son suculentas pero todas las suculentas no son cactus”. Esta frase en realidad no es del todo cierta porque se conocen especies de cactáceas del género Pereskia que no son suculentas

- El 100 % de los cactus son originarios del Nuevo Mundo, es decir, son originarios del continente americano.

- Muchos cactus son de alto valor comercial por el consumo de sus frutos; ejemplo: Hylocereus undatus conocido como Pitahaya es ampliamente cultivada en el mundo para la obtención y comercialización de sus frutos.

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