viernes, 8 de julio de 2016

Aprende a cuidar tu Corona de Cristo, Euphorbia milii



Consejos fundamentales para el cultivo de la planta Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii. Fotos de variedades de colores en las flores.

La Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Euphorbia milii es una de las plantas suculentas más utilizadas en la jardinería en todo el mundo. Su resistencia y belleza de las flores, son los dos aspectos fundamentales de su popularidad. Esta especie en climas propicios, es capaz de mantenerse florecida durante todo el año e incluso ramificarse bastante. En anteriores publicaciones describimos a esta planta y en este post, compartimos con ustedes los requerimientos de cultivo esenciales para que siempre esté florecida y saludable.

Flores rojas de gran tamaño de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Flores rojas de gran tamaño de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii


Consejos para el cultivo de la Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Iluminación: Crece sin problemas en interiores iluminados pero su preferencia es el cultivo a pleno sol (incluso el del verano). Existe la posibilidad de que si se cultiva en interiores y luego se traslada hacia lugares soleados, ocurran quemaduras en algunas hojas; luego de unas semanas la planta tolerará  el sol abrasador. El sol directo es imprescindible en la floración, es decir, +sol = +flores.

Temperatura: Debe crecer en climas preferiblemente cálidos con inviernos débiles. Las temperaturas deben mantenerse estables en un rango de 20-35°C y nunca bajar de los 5°C. Las heladas son mortales.

Flores rosadas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Flores rosadas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii


Sustrato: Es necesario que el drenaje sea perfecto. Esta especie tolera numerosos tipos de sustratos siempre y cuando, este no se mantenga húmedo durante mucho tiempo. La humedad prolongada pudre las raíces y la planta en general.

Frecuencia de riego: Regar siempre que el sustrato esté completamente seco. Esta especie se caracteriza por su alta resistencia a la sequía donde puede sobrevivir meses sin agua. Los riegos deben ser profundos y preferiblemente con agua de lluvia.

Abono: No necesita ser abonada en lo absoluto. Sobrevive y florece sin problemas con bajos nutrientes en el sustrato.

Flores amarillas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Flores amarillas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii


Plagas y enfermedades: Es muy resistente a las enfermedades y a el ataque de plagas. Puede que aparezcan algunas cochinillas en el envés de las hojas pero es bastante raro. La única patología de preocupación que puede aparecer en el cultivo es la pudrición por exceso de humedad como mencionábamos con anterioridad. El látex tóxico presente en el interior de los tallos y las espinas son escudos protectores contra las plagas y los animales herbívoros.

Multiplicación: Muy fácil a partir de esquejes de tallos (ramificaciones) o un fragmento del tallo central. Para realizar los cortes se deben utilizar objetos filosos y desinfectados para evitar enfermedades. Los esquejes deben ser resguardados durante 48-72 horas para que se seque el área del corte y luego sembrados en un sustrato arenoso y algo húmedo; enraizarán a los pocos días.

Flores rojas-anaranjadas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii

Flores rojas-anaranjadas de una Corona de Cristo o Corona de Espinas, Euphorbia milii


Advertencia: El látex presente en esta planta es tóxico y puede provocar irritaciones en la piel, la mucosa y ceguera temporal si entra en contacto con los ojos. Cuidado con nuestras mascotas y los niños de la casa.

Otras plantas que puedes aprender a cuidar


Síguenos en nuestras redes sociales:

1 comentario: