sábado, 23 de abril de 2016

Cultiva el Calabacín en tu huerto de forma óptima, Cucurbita pepo



Consejos importantes a tener en cuenta para cultivar y obtener buenas cosechas del Calabacín, Cucurbita pepo. Fotografías de la planta en cuestión.

El Calabacín, Cucurbita pepo

Cucurbita pepo es una planta muy común en los huertos de todo el mundo por su rico fruto. Esta especie se caracteriza por crecer horizontalmente (rastrera) comportándose en algunos casos como planta trepadora; la planta puede alcanzar más de 8 metros de largo. Posee tallos robustos con nudos internos muy pequeños. Existen algunos cultivares más pequeños (+/- 1 metro de altura) que poseen crecimiento vertical y son muy recomendados para el cultivo intensivo en invernaderos; el tallo de estos cultivares es sujetado a una vara central para evitar la torsión de este.

Fruto del Calabacín, Cucurbita pepo

Fruto del Calabacín, Cucurbita pepo


Las hojas en esta especie son acorazonadas, de gran tamaño y poseen un peciolo muy conspicuo. Las flores siempre amarillas y de grandes; presentan los pétalos soldados y tienen forma estrellada. Son plantas unisexuales donde existen flores femeninas y masculinas por separado. 

Los frutos son alargados con grandes diferencias entre las variedades que se cultiven. Existen diferencias en el grosor, largo y color interno y externo del fruto.

Consejos para cultivar el Calabacín, Cucurbita pepo

Esta especie y todas sus variedades son muy fáciles de cultivar en nuestro huerto pero siempre considerando, los consejos que planteamos a continuación.

Luz: Es obligatorio exponer a esta planta al sol directo. La radiación solar durante horas favorece la floración y formación de frutos.  En invernaderos debemos proporcionarles luz artificial intensa. 

Temperatura: El Calabacín necesita crecer en climas cálidos. El rango de temperatura ideal para esta planta oscila entre los 20-28°C. Temperaturas entre los 8-10°C provocan que la planta deje de crecer e inferiores a los 5°C dañan de gravedad toda las partes de la planta (hojas, raíces, flores, frutos) hasta matarla. Se recomienda cultivarla entre la primavera y el verano donde las temperaturas son más elevadas.

Flor del Calabacín, Cucurbita pepo

Flor del Calabacín, Cucurbita pepo


Sustrato: El sustrato es uno de los aspectos que más influyen a la hora de obtener buenas cosechas. Este debe ser rico en materia orgánica y con un drenaje perfecto. Los suelos compactados pueden provocar estancamiento del agua (provoca la pudrición de las raíces) y retardo en la producción de flores.

Frecuencia de riego: El riego debe ser abundante porque al poseer hojas grandes y estar expuestas directamente al sol, el agua se pierde con facilidad por transpiración. Regar siempre con agua de lluvia o desmineralizada. El agua clorada puede deteriorar a la planta en general. A la hora del riego debemos tratar de retirar todo el polvo que se acumule en las hojas para que no se afecte la fotosíntesis.

Abono: Cucurbita pepo agradece mucho en los riegos, la incorporación de abonos líquidos ricos en nitrógeno, potasio y fósforo. Existen muchos abonos disponibles en el mercado que podemos utilizar; se recomiendan aquellos que contengan la concentración de nutrientes equilibrada. Si no tenemos acceso a fertilizantes industriales, podemos utilizar compost o humus de lombriz. El abonado se debe efectuar cada 10 días después que aparezca la primera flor.

Vista de la planta Cucurbita pepo, Calabacín

Vista de la planta Cucurbita pepo, Calabacín


Plagas y enfermedades: Los insectos más perjudiciales para esta especie son los pulgones. Estos insectos no afectan la integridad de la planta sino que son portadores de virus mortales (Ejemplo: Virus del Mosaico del Pepino, Virus del Mosaico de la Sandía (WMV, WMV-2) y el virus ZYFU conocido como el virus de los puntos amarillos del Calabacín. 

Las bacterias pueden atacar también y aparecen fundamentalmente en heridas de tallo o raíces y ambientes muy húmedos. Pueden provocar tumores y destrucción de los tejidos. Las bacterias más comunes son Erwinia tracheiphila, Agrobacterium tumefaciens, Pseudomonas lachrymans y Erwinia carotovorum.

Los hongos aparecen en ambientes húmedos provocados por el estancamiento del agua y provocan la pudrición de raíces y caída de las hojas. Los hongos más probables que ataque al Calabacín son: Pseudoperonospora cubensis, Thielaviopsis basicale y Fusarium cucurbitae.

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