martes, 16 de febrero de 2016

Los Melocactos, género Melocactus. Consejos para cultivarlos.



Características generales de las especies de cactus del género Melocactus. Consejos generales para el cultivo y fotografías de algunas especies.

Los Melocactos, género Melocactus

Melocactus es un género pequeño de la familia cactácea que alberga unas 40 especies descritas hasta el momento. Muchas de las especies de este género son cultivadas por coleccionistas de cactus y han provocado en la mayoría de los casos, daños considerables a las poblaciones de estas plantas en sus hábitats naturales. Muchos Melocactus se encuentran en peligro de extinción y en algunos países se están tomando medidas de reproducción en viveros (cuando toman tamaños adecuados son transportados a sus entornos naturales) para aumentar las poblaciones en sus hábitats naturales. 

Foto de la especie Melocactus borhidii con cefalio bien desarrollado

Foto de la especie Melocactus borhidi con cefalio bien desarrollado


Todas las especies de este género se caracterizan por tener forma globosa con numerosas costillas que varían en dependencia de la especie; en una misma especie el número de costillas puede variar. Las ramificaciones en estas especies son muy raras y solo ocurren cuando el corazón del cactus (meristemo apical) ha sido afectado por algún tipo de daño mecánico. El crecimiento es muy lento y algunas especies alcanzan la adultez después de algunos años. Las costillas siempre vienen acompañadas de grupos de espinas que se disponen en el borde de estas; el tamaño, color y número varía en dependencia de la especie.

Cuando los melocactos llegan a la fase adulta comienzan a producir una estructura altamente pilosa (espinas más delgadas que las que poseen en las costillas) en su región apical llamada cefalio; esta estructura es característica de los cactus de este género. El cefalio varía en coloración y altura en dependencia de la especie y está estrechamente relacionado con la reproducción de estas. De las regiones internas del cefalio se generarán pequeñas flores (rosas, púrpuras o rojas) no muy vistosas; la coloración (generalmente rojiza) del cefalio en combinación con su tamaño, es la estructura más atractiva de estos cactus.

Las flores duran pocas horas generalmente pero irán abriendo en grandes grupos durante tiempos diferentes. Luego de la floración se originarán pequeños frutos cilíndricos de color rojo oscuro a rojo pálido. Cada fruto contiene numerosas semillas y será la única vía de reproducción del género cuando caigan al suelo.

Distribución geográfica del género Melocactus

Este género es originario de la región tropical de América. El mayor número de especies crece en México, Brasil y países del Caribe (Cuba) que cuenta con más de 10. También podemos encontrar especies endémicas de Haití, Perú y República Dominicana. La especie más cultivada como planta ornamental de este género (Melocactus matanzanus) es endémica de Cuba.

Melocactus matanzanus es la especie más cultivada del género

Melocactus matanzanus es la especie más cultivada del género


Consejos para el cultivo de los Melocactos, género Melocactus

Todos estos cactus son muy difíciles de cultivar pero si sigues los siguientes consejos los tendrás siempre saludables y podrán vivir más de 30 años.

Iluminación: Estos cactus necesitan crecer bajo la luz del sol. En verano deben ser trasladados a lugares más sombreados debido a que la luz solar de los días más calurosos pueden provocarles quemaduras.

Temperatura: La temperatura mínima que resisten es de 18°C. Si crecen en climas donde las temperaturas se mantengan entre los 25-30°C mucho mejor. Temperaturas inferiores a los 10°C pueden provocar la pudrición inmediata de estos cactus. En climas templados deben cultivarse en invernaderos.

Fotografía de la especie endémica de Cuba Melocactus harlowii

Fotografía de la especie endémica de Cuba Melocactus harlowii


Frecuencia de riego: A estos cactus les gusta la sequía y solo requieren de un riego mensual en las temporadas más cálidas. En estaciones frías se debe parar el riego.

Sustrato: Requieren de sustratos con buena permeabilidad. La tierra debe ser capaz de drenar con rapidez el agua. El sustrato debe contener piedras pequeñas, tierra y arena gruesa.

Plagas y enfermedades: Son bastantes resistentes a las plagas aunque pueden ser atacados por cochinillas. Las patologías más comunes son la pudrición de raíces por bajas temperaturas y/o excesos de humedad.

Reproducción: Se reproducen solamente a partir de semillas que deben colectarse cuando los frutos estén bien maduros. Las semillas deben plantarse a temperaturas estables entre los 20-24°C.

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